5/5 - (1 voto)

¿Puede ayudar la Moringa a controlar la diabetes?

Como ya sabéis, la Moringa es conocida como “el árbol de la vida”. Esto se debe a sus numerosas propiedades, tanto nutricionales como funcionales (antioxidantes, antidiabéticas, antihipertensivas…).

En esta ocasión, hablaremos sobre cómo el consumo de hojas de Moringa influye positivamente en el control de la diabetes

Pero antes… ¿sabemos qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica que provoca unos niveles elevados de azúcar (glucosa). La cantidad de glucosa que circula por la sangre se llama glucemia. En la diabetes, debido a distintos motivos, aumenta el nivel de glucemia en sangre, generando “hiperglucemia” (más glucosa en sangre de la normal). A largo plazo, puede provocar alteraciones en nuestro organismo, en especial al funcionamiento de algunos órganos como los ojos, los riñones o el corazón.

Existen cuatro tipos de diabetes, siendo las que más prevalecen el tipo I y tipo II.

    • La Diabetes Mellitus tipo I (DM1) tiene mayor incidencia en niños y jóvenes. En este caso, las células beta del páncreas no funcionan correctamente y se produce una deficiencia de insulina (hormona encargada de bajar la glucemia). La DM1 no se puede prevenir ni se conocen las causas que la originan. Además, es de carácter crónico, por lo que requiere un tratamiento de por vida.
    • La Diabetes Mellitus tipo II (DM2) es más frecuente en adultos sedentarios o con alguna patología metabólica previa. En este caso, nuestros tejidos no son capaces de reconocer la glucosa, entonces, no se asimila y queda circulando en el torrente sanguíneo. En muchos casos, la DM2 se puede prevenir con hábitos de alimentación saludables y una actividad física moderada.

 

 

¿Cómo ayuda la Moringa a controlar la diabetes?

Existen diversos posibles mecanismos por los que el consumo de Moringa ayuda a nuestro organismo a controlar los niveles de glucosa en sangre.

En primer lugar, gracias a sus propiedades antioxidantes, combate el estrés oxidativo asociado al estado de hiperglucemia, amortiguando los daños en nuestros órganos. Por otro lado, parece ser que los isotiocianatos presentes en la moringa ayudan a reducir la resistencia a la acción de la insulina.

Por otra parte, la Moringa controla la glucemia, gracias a la fibra, flavonoides y ácidos fenólicos que actúan a través de diferentes mecanismos.

Algunos experimentos in vitro demostraron que estos compuestos limitan la acción de ciertas enzimas que intervienen en la absorción de glucosa. De esta forma, se reduce el riesgo de desarrollar diabetes, limitando así los niveles de glucemia.

 

Con toda esta información, podemos concluir que el consumo de Moringa ayuda a aumentar la producción de insulina y a combatir la diabetes.

Os dejamos a continuación los artículos científicos que recogen toda esta información sobre la diabetes:

 

👉 Tipos de diabetes

👉 Mecanismos de control

👉 Efecto en humanos